Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas, o siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine, o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados.
Así nos habla el personaje de Tyler Durden (encarnado perfectamente por Brad Pitt) en la maravillosa película de David Fincher titulada El club de la lucha basada en la novela homónima de Chuk Palahniuk... uno de esos libros que quieres leer pero parece que el destino te lo prohíba.
¿De qué va todo esto? ¿No es cierto que conforme crecemos nos damos cuenta de que esa chispa que parecía tener la vida se desvanece progresivamente? Siempre me ha gustado decir que “soñar es gratis”. Pero ¿a qué quedan reducidos esos sueños o esa forma de ver la vida cuando alcanzas la madurez? Y, ¿quiénes son, entonces, los culpables de crecer con todo ello? Pues, básicamente, los mismos que después te obligarán a desprenderte de todo.
¿Por qué? ¿Por qué necesitamos “esas cosas” de las que habla Tyler? ¿Realmente es imprescindible para vivir tener un móvil de última generación? Me repugna ver a la gente estresándose por conseguir la mejor BlackBerry o el mejor iPhone... representa la caída total en las manos del comercio, del "mejor modo de vida”…
Disfrutadlo si así os consideráis felices.
Manipulación. Por ejemplo, con este detalle. Puedes pasarte la vida entera viendo Westerns o clásicos de Hollywood y terminarás interiorizando que fumar es cosa de triunfadores… es la chispa del protagonista ¿verdad? Esos aires de tío duro, de galán o de millonario… para que después te des de morros con una sociedad anti-tabaco, que en lugar de velar por los fumadores (con magníficas campañas anti-tabaco), los tratan de apestados, viciosos y vulgares. Cabe la posibilidad de que esto te cabree.
Así son. Ellos mismos proyectan esas ilusiones, esa vida perfecta con una relación perfecta, con un trabajo o unos estudios perfectos recubiertos de un manto de rosas... Es como si te ofrecieran una enorme mano que te elevará al cielo, pero cuando intentas agarrarte a ella no encuentras más que mierda por todas partes. Está por todas partes: en los carteles publicitarios, en los anuncios de televisión, en los reportajes futbolísticos, en el cine, en las discotecas… sencillamente se respira en el ambiente. “Tú, simplemente, síguelos... así serás feliz.” Con esa premisa manipulan a la masa... grandes estrategas.
Puedes acabar pensando: está bien, si nadie hace nada por mí, ¿por qué tengo que hacer algo yo por los demás? Cuando hablo de “los demás” me refiero a la sociedad… muy diferente sería el caso de la gente que te rodea, si es gente que sabe tratarte bien y vela por ti, es en ese momento cuando actúa el corazón. Lucha por aquello que amas y date cuenta de quién lucha por ti.
Disfruta de una vida sin anclajes.
Quiero contarte una cosa Mark, algo que aún no sabes. Nosotros los K-paxianos lo hemos descubierto porque llevamos mucho tiempo existiendo. El universo se expandirá y luego se cerrará en sí mismo. A continuación volverá a expandirse y repetirá este proceso hasta el infinito. Lo que no sabes es que, cuando el universo vuelva a expandirse, todo será otra vez como ahora. Cualquier error que cometas esta vez lo revivirás en la próxima ocasión, lo revivirás una y otra vez eternamente. Por eso, mi consejo es que esta vez tomes la decisión correcta, porque esta oportunidad es la única que tienes.
(K-Pax)
Jektor
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